Diario de un parkinsoniano

Diagrama de radiación

Han pasado casi cuarenta días desde que escribí la última entrada del diario, y, desde entonces, han sucedido unas cuantas cosas. Al principio, la calma total, la felicidad absoluta de no temblar prácticamente nada. Después, otra vez los temblores, ese aleteo de colibrí característico que empieza en mi mano derecha...


La conexión

Durante el largo fin de semana, más de 72 horas, las heridas han ido cicatrizando. Para evitar problemas, he seguido tomando mi dosis diaria de Sinemet, como si no hubiera pasado nada, aunque he ido desactivando el resto de alarmas en mi móvil: El Xadago, los parches mañaneros de Neupro,...


La operación

Me desperté en medio de un profundo sueño, como hacía tiempo no lo hacía. No se cómo expresarlo, pero eran un montón de sensaciones encontradas, en las que predominaba el agradecimiento, por haber llegado hasta este momento, tan arropado por la gente que me rodea. Casi sin tiempo para desperezarme...


¡Pa'lante, siempre pa'lante!

El zumbido del teléfono móvil, intentando escapar del destierro al que lo había condenado unas horas antes, abandonándolo encima de la mesa, reclamó mi atención, sacándome de ese letargo somnoliento que me producen los efectos secundarios de la medicación, cuando ya, por fin, hace su función. Después de unos segundos...


El banco

A lo mejor, viendo el título, y dependiendo de tu nivel de cabreo, habrás pensado que voy a hablarte de una sucursal bancaria. No, no es uno de esos lugares que pronto quedarán deshabitados, fagocitados sus pobladores por el monstruo de internet, en los que, cuando tienes dinero eres bienvenido...