
Nahia e Ibai. Ibai y Nahia
Hoy empiezo mi entrada en el blog por su final. Apoyando mi cabeza en el quicio de la puerta de mi casa, pensativo, viéndolos alejarse de ella. Son ellos, Nahia e Ibai, Ibai y Nahia. Mis dos mel...

Hoy empiezo mi entrada en el blog por su final. Apoyando mi cabeza en el quicio de la puerta de mi casa, pensativo, viéndolos alejarse de ella. Son ellos, Nahia e Ibai, Ibai y Nahia. Mis dos mel...

Erase una vez, una vez que se era, una niñita llamada Elma. Elma tenía apenas siete años, y, aunque era un poco menuda para su edad, lo suplía con creces con el arte y salero que desprendía al hab...

Lúa es alguien que he conocido estos días en Serradilla del Arroyo, un pueblecito de Salamanca que está muy cerca de Extremadura, la tierra donde nació mi padre. Tiene seis años y es una perrita d...
Hoy había empezado a escribir en mi blog, abandonado desde hacía tantos meses. Mi intención era escribir acerca de los cumpleaños, aprovechando que hacía unos días había sido el mío. Pero todo lo...

Querido diario. Hoy, de nuevo, vuelvo a pintar tu blanco lienzo con los trazos de mis pensamientos. Intentando, de esta manera, expulsarlos, sacarlos de mí, para poder ordenarlos y pensar con cla...

Ha pasado más de un año desde que empezó esta pesadilla del coronavirus. Todo comenzó como si nada, como si fuese un juego, con una especie de vacaciones forzadas, con nuestras casas a modo de hot...

Hoy es Domingo, 11 de Abril del 2021 De madrugada he empezado a escribir esta entrada en mi abandonado diario mientras siento llover por mi ventana, intentando recordar cómo era el olor a tierra m...

Érase una vez que se era, hace ya tanto tiempo, tanto que se desvanece en mi recuerdo, una época en la que a los críos se nos clasificaba de otra manera. Deportivamente hablando, independientement...

Querido diario. Estas semanas están siendo un poquito especiales para mí. En primer lugar, ya lo habrás notado, dejas de vivir “de prestado” en WordPress, esa casa en la que te cobijé durante má...
El número trece siempre ha sido mi número favorito. Y eso, a pesar de tener fama de ser un número maldito. No suele haber una planta trece en los rascacielos, ni versión trece de ningún softw...