El tiempo es relativo

23 jul 2017 · 3 mins

Cuando estudiaba Teleco, vi por primera vez el significado del tiempo de manera matemática.

Lo tratábamos como una dimensión, donde teníamos las tres espaciales y añadíamos una cuarta, que era el paso del tiempo.

“Algo” está ubicado en una posición del espacio y puede cambiar con el tiempo.

También descubrí que, como decía Einstein, el tiempo es relativo.

Al principio no le di mucha importancia, era joven, y tenía otras prioridades.

Una noche de viernes estaba con mi amigo Oscar, hablando entre canción y canción, en el bar de siempre de nuestro barrio.

Bueno, en realidad hablaba él, y yo escuchaba, como casi siempre pasaba (y sigue pasando).

A veces se ponía en plan filosófico y en medio de una canción de Barricada te gritaba al oído “yo soy mi dios”, y no te dejaba meter baza.

Pero en una de estas le salté: “El tiempo es relativo”, y le expliqué el significado.

Le dije que el tiempo, aunque parezca algo fijo, depende del observador.

Y él se quedó pensativo, y por un momento permaneció callado.

Desde entonces, cuando menos me lo espero, me pasa un brazo por el hombro, y me dice: “El tiempo es relativo”.

Han pasado más de veinte años desde aquello, y de vez en cuando pienso que es verdad, que el tiempo es relativo.

Dependiendo de la situación en la que estés, el tiempo corre más rápido o más lento.

Si estás pasando un momento difícil, el tiempo corre muy lento, y se te hace eterno.

En cambio, si estás contento y sin preocupaciones, pasa rapidísimo.

A veces nos gustaría tener un cronómetro y pulsar el botón de pausa, para disfrutar del momento. Y otras veces girar la ruedecilla para adelantar el minutero.

Lo cierto es que el tiempo pasa.

Bien o mal, pero pasa, y no lo podemos evitar.

Lo importante es intentar aprovecharlo y disfrutar del momento.

Puedes estar tirado en el sofá una tarde de domingo, sin hacer nada.

O puedes escribir en un blog, o invitar a unos amigos a tu casa para que tomen café, y de paso recuerden su infancia jugando a la máquina recreativa que has restaurado.

Puedes amargarte pensando en lo que pasará mañana de manera inevitable, aunque ya no le puedas hacer nada.

O puedes intentar estar preparado para suavizar la situación y que el golpe no sea tan fuerte.

Puedes lamentarte por la pérdida de un ser querido.

O puedes concentrar tus fuerzas en los que siguen a tu lado, dándoles todo tu cariño.

Puedes echar de menos a un amor que está en la distancia o que has perdido.

O llamarle y alegraros el día.

En fin… creo que me estoy poniendo filosófico, como mi amigo Oscar.

Porque yo también lo pienso: el tiempo es relativo.clock-474128_960_720


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